Ay, las ganas…
Si tuviéramos que esperar a tener ganas para hacer todo, algunas cosas seguirían pendientes desde 2017.
Me apunto tu respuesta. Porque muchas veces las ganas no aparecen antes de empezar: llegan cuando tu hijo deja de sentirse perdido y comprueba que puede avanzar.
Mientras… ¡disfruta del verano!